viernes, 1 de marzo de 2013

Crónica - Hannah Williams & The Tastemakers - Madrid, febrero 2013

- SOUL DE UNA BLANCA NEGRA
Hay gente obtusa (o radical) de oído, y hay otros que tienen "orejas abiertas". Los primeros vivirán felices con un único estilo de música, y no seré yo quien censure su postura. Los últimos, tienen la posibilidad de enriquecer su "panorama musical", no sólo con rock, sino con blues, heavy, country o, como en el caso que nos ocupa, soul. Afincados en Inglaterra, Hannah Williams & The Tastemakers son eso, Soul puro, y con mayúsculas. Así lo demostraron el pasado sábado, 23 de febrero en Tempo Club.
Avalada por numerosas referencias a su reverendo padre, y a Sharon Jones, como figura en diversos medios; quedaba saber cómo llevaba Hannah esas informaciones, que a veces acaban siendo una losa para el artista. Pues sin problema. La sensación que da, tanto ella, como los Tastemakers, es de importar muy poco lo que digan de ellos. Salen al escenario a tocar, a disfrutar y a hacer disfrutar, convencidos de su calidad y sin "miedos".
Esa autoconfianza, les lleva a un sincero descaro profesional, que hace vibrar a todo aquél que asiste a uno de sus conciertos. 
Primero salieron los Tastemakers, para dar paso a la correspondiente y merecida presentación de Hannah Williams. Ella apareció trompeta en mano (para algunos, una sorpresa) comenzando el directo con una pieza instrumental, bailando y animando al público.
Una vez roto el hielo, escaso hielo por otra parte, ya que la sala estaba abarrotada de gente entregada y ansiosa por comenzar el show (de hecho, se logró el "sold out"); Hannah, descalza durante todo el evento, comenzó la exhibición. Su voz es, además de espectacular, muy trabajada. Pero no sólo vive de ella. Posee carisma y actitud, dos cosas que marcan la diferencia encima de un escenario.
Una de sus mejores virtudes es que interpreta de verdad cada tema. Vive la letra, se deja mecer por la música. En su cara y en su cuerpo, puedes contemplar perfectamente cada historia, cada emoción contada y cantada.
Y eso, afortunadamente, es muy contagioso. Si a ello, añades la seguridad e implicación del resto del grupo, el éxito del concierto está asegurado.
Por ahora, sólo tienen un disco, un gran disco, "A hill of feathers", de 2012. Un gran "I'm a good woman" y un enorme "Work it out", brillaron en la fría noche madrileña. Una pena que no sonara "Washed up", la eché de menos.
El buen sonido durante todo el directo, hizo que no fuera muy relevante que no viajara todo el grupo (faltaban los coros). Esa calidad de sonido nos permitió apreciar la solidez de la "mini sección" de viento, la brillantez de su "casi" nuevo teclista, la seguridad de la indispensable sección rítmica, y la sorda "dirección" de banda a cargo de su guitarrista.
El Soul, el Funky e incluso el Jazz, viajan a menudo muy cerca uno de otro. Así que, sí, hubo lugar para temas más bailables, como "Do whatever makes you feel hot"; además de momentos para baladas sentidas, e incluso para alguna pieza instrumental más.
También cayeron versiones, como "This girl", que los australianos Cookin' On 3 Burners grabaron con la cantante medio samoana Kylie Auldist.
Bastante charla con el público, en inglés claro, picando y animando a la gente. Y lo cierto es que, tras la corta hora y cuarto aproximada que duró el concierto, muchos pensaban: "esta tía ha sido negra en otra vida".
El final lo pusieron con el comercial "Don't tell me", pero quedaba algo muy especial aún. La guinda vino al escuchar las palabras de Hannah, quien con el único acompañamiento de su teclista, comentó que cantaría su canción favorita de siempre, de su cantante preferida de toda la vida. Nos estaba anunciando "At last", de Etta James. Carne de gallina nada más oírlo amigos...
Francamente, hay que tener un buen par de cojones para atreverse con eso en directo. Ella los tuvo y salió muy airosa del envite. Enhorabuena valiente, y gracias por el regalo.
Hannah Williams & The Tastemakers anunciaron nuevo disco pronto. De momento, dicen algunos que podrían marcar los pasos del soul en los próximos años. Paciencia, dejemos que crezcan a su ritmo, gozando de cada directo que haya por el camino.
Nos vemos.

2 comentarios:

Luis Beamud dijo...

El relato deja ver que me hubiera encantado el concierto. Las fotos excelentes como siempre. abrazos!

Angel ZN dijo...

Sí amigo, te habría encantado.
Muchas gracias!
Un abrazo!