viernes, 1 de febrero de 2013

Crónica - The Hackensaw Boys - Madrid, enero 2013

- RAZÓN DE FOLK
Al llegar el día 18 a La Boite, la colocación de los micros en el escenario, hacía pensar en cómo iban a meterse ahí siete tipos, llenos de mástiles, con violines, guitarras y un bajo "de los gordos". La respuesta era sencilla: uno al lado del otro. The Hackensaw Boys llegaron para mostrarnos, de cerca, qué es eso de la música "rural y raíces" americana.
Sin artificios, sin cargadas producciones, sin influencias externas ni mezclas de estilos raros ... pero con buen humor, mucha calidad, instrumentos acústicos, e incluso una batería (por llamarlo de alguna forma familiar) hecha con tapacubos y latas.
Sala llena, viernes por la noche, cerveza disponible, ganas de juerga ... ¡joder, ni que encima alguien cumpliera años! ... ¿o sí había un cumple ...?
El caso fue que, en cuanto sonaron los primeros acordes, un sentimiento de fiestón se adueñó de todo el público, provocado por la entrega sin reservas de estos seis americanos (de Virginia) y un holandés.

Sin set list (visible al menos) y con buen sonido, durante dos horas, manejaron el concierto como quisieron, acelerando o incluso dando algún leve momento de pausa.
Buscaron, y lograron, complicidad con la audiencia. Cerveza y whisky, se mezclaban con banjos y violines, dejando que el bluegrass y el folk fueran los amos del directo.
Ya han grabado cuatro discos y tres ep's, y eso da para mucho encima de un escenario. Un maravilloso "Oh girl", o la velocidad de "Sweet Petunia", sólo son dos ejemplos de lo que ofrecen, logrando que la gente no pare de bailar, e incluso corear algunos temas.
Pese a las constantes roturas de cuerda de uno de sus guitarristas (si no rompió siete, no rompió ninguna), el ritmo del concierto no caía. La riqueza vocal que poseen es envidiable, brindando unos coros tan espectaculares, como inesperados.
Viven su música, se lo pasan bien, y toda esa energía es tremendamente contagiosa.
Nadie quería irse a casa. Llegaron los bises y la banda completa se mezcló entre el público, tocando tres temas más.
Cuando se encendieron las luces, nos dimos cuenta de que no estábamos en una granja del sur de Estados Unidos. Pero eso hizo que pudiéramos apreciar, realmente, lo que lograron The Hackensaw Boys con su directo. Ojalá vuelvan, o mejor ... vamos nosotros, ¿no?
Nos vemos.

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