martes, 22 de mayo de 2012

Crónica - Hogjaw - Madrid, 2012

- LA EFICIENCIA SUREÑA
"Hola buenas, qué tal", o algo así, es lo que pareció decir este grandullón americano al que le queda pequeña la guitarra, al salir al escenario el pasado 03 de mayo en Gruta 77.
Con esa cercanía, tan normal, acudieron Hogjaw a presentarnos su tercer cd "Sons of the western skies".
Estos cuatro buenos músicos demostraron contundencia, calidad, constancia y sobre todo eficiencia. Sonaron de maravilla, cada cosa en su sitio, nada enmarañados. Y lograr eso, cuando tu música suena precisamente como un martillo, compacta, es difícil. En directo logran machacarte, pero apreciando cada sutil matiz de cada instrumento.
Lo malo, hacia el final del largo concierto (casi dos horas) te da la impresión de que llevas demasiado tiempo escuchando la misma canción. En algo se tenía que notar que son machacones ...
Ganan en directo, con respecto al disco. Les gusta improvisar, alargando los temas lo justo para no aburrir. Doblan guitarras en el momento justo, repartiendo southern rock adornado con blues sucio.
La sala llena, calentita, tanto por la labor de los teloneros, los madrileños Electric Fence (no pude llegar a verlos de nuevo), como por el reiterativo retraso en comenzar los conciertos (tan excesivamente frecuente en este local).
Buen arranque de concierto con "Rollin' thunder", de su anterior disco "Ironwood". Sonaron grandes temas, como el del single del último cd "Hells half home of mine".
"Road of fools", cantada por el batería, y "Look to the sky", marcaron grandes momentos en el concierto.
Si te gusta la música virtuosa, "virguera", no te gustarán.
Pero si prefieres "ir al grano", con Hogjaw lo gozarás. Sin "posturas", sin aspavientos (salvo los del bajista), sin ningún tema de esos que "marcan un antes y un después en el rock", pero con un listón general alto, al que muchos no llegarán nunca.
Personalidad, presencia, eficiencia y rock sureño, mucho rock rozando a veces con el blues o el heavy. Eso venden, eso dan.
De momento llevan tres discos. Los tres parecidos. Y da gusto cuando luego, en directo, te das cuenta que no son producto "de la técnica", sino que lo que hay, es tan real como el rock que corre por tus venas.
Nos vemos.

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