martes, 19 de julio de 2011

Ir de concierto

Una de mis pasiones es asistir a conciertos, de rock, claro. De hecho, he apoyado alguna crónica con fotos mías. Seguiré con ello, pese a que algún amigo me diga algo así como "¡deja ya la cámara y disfruta del concierto!" Las fotografías que os acompañan ahora, pertenecen a esos momentos en los que no dejaba la cámara ni queriendo. En fin... 

Eagles, Madrid - julio 2009
Marc Ford, Madrid - noviembre 2007




Un concierto es todo un acontecimiento. Comprar la entrada ya es parte del evento, al menos antes lo era, ahora, con tanta venta por internet, ha perdido encanto. No hay concierto sin "la previa" con los amigos; tienes que elegir bien la camiseta que lucirás; conviene "estudiar" los discos del grupo en cuestión, si no te los sabes ya; debes decidir a qué hora entrar, dependiendo de lo "fan" que seas claro... Cuando acaba, lo suyo es el "post-concierto"...




White Cowbell Oklahoma, Madrid - mayo 2011




Pero más allá de todo eso, un concierto es algo capaz de dejar tal herida en tu sangre, tal huella en tu corazón, que cada vez que lo recuerdes, literalmente te "teletransportarás" a aquella noche, y pondrás la misma cara que pusiste entonces, cuando tocaron por fin el tema que necesitabas.

Bruce Springsteen, Sevilla - julio 2009






Mucho se ha escrito sobre música, muchas crónicas, muchas opiniones... pero todos sabemos que cada concierto es único, y que, algunos tipos, logran desde un escenario hacernos creer que están tocando sólo para nosotros, como si en el recinto sólo estuvierais el artista y tú. Amigos, en eso hay uno particularmente bueno, se llama Bruce Springsteen.






John Fogerty, Madrid - julio 2009






Como dije no hace mucho, afortunadamente, hay más, muchos más. Gente que no tiene nada que demostrar, y que lo dan todo en cada bolo como The Black Crowes o John Fogerty, por ejemplo.


Status Quo, Madrid - septiembre 2009










Grupos como Status Quo o Eagles, son perfectamente conscientes de que no estarían donde están, si no hubiera flipados como nosotros que acudimos una y otra vez a sus conciertos, aunque sólo sea "por si acaso no vuelven".
Y lo mejor de todo... es que vuelven.


Me veo obligado a citar a otros dos amigos, uno me dice que tengo suerte de poder disfrutar de tanto concierto porque vivo en Madrid; otro opina que, en cuanto estos y otros grupos pisan España, se quedan asombrados al ver cómo vivimos aquí un buen bolo.


Will Hoge, Madrid - junio 2008


Creo que ambos tienen razón. En otra ocasión contaré más impresiones, más opiniones y más sentimientos. De momento, seguiré anhelando que Tom Petty pise algún terreno cercano, y que eso coincida con que tenga tiempo y dinero para poder ir a añadir otra herida a mis entrañas.








Así que, ya sea en un estadio, en una sala pequeña, en un bar, en un teatro o en la mismísima calle... viva el Rock.
Nos vemos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La pena es la escasa luz de los sitios. Las fotos son cojonudas. Unas más que otras, pero todas tienen un punto de vista muy particular. Un saludo.

Angel ZN dijo...

Gracias!!
Sí, es una pena lo de la luz.
Seguiremos mejorando ...